jueves, 17 de noviembre de 2011

RAID VALLE DE LOZOYA


Vuelta a los raids después de 1 año y medio con mis amigos del tripi. Desde las 10 de la mañana del sábado hasta las 4 de la mañana del domingo sin parar de darnos cera. Primera vez que íbamos en élite, donde los tres miembros del equipo tienen que estar siempre en carrera, no pudiendo alternarse, y ha valido la pena la experiencia a pesar de la paliza.


Ésta vez sacamos tres equipos, dos en élite y uno en aventura.Yo iba con Luis Ángel Fernandez y Patricia Muñoz. Muy superiores los dos a mi en ésta disciplina, Luis Ángel porque sin un buen orientador da igual todo lo demás y Patricia porque parece una cabra subiendo y bajando por la montaña, incluido cuando nos tocó subir con los patines.


Empezamos con una sección de treking relativamente corta y cómoda, salvo una pared de unos 300 metros que nos hinchó bien los gemelos (12 km en 1h y 40'). Después bicicleta, 30 km con un gran desnivel. Nada más salir a ajustar mi sillín que me iba para atrás y delante como un balancín, un poco más adelante rotura de la cadena solucionada gracias a Luis Ángel que también es un gran mecánico. Con las averías ya nos quedamos los últimos, pero nuestro objetivo no era ganar a nadie (tal vez al otro equipo tripi), sino coger todas las balizas posibles y terminar lo máximo del recorrido. La puntilla de la sección fue una larga y fuerte subida que nos dejó doblados, pero por lo menos no nos perdimos en ningún momento lo que es una gozada.

La siguiente sección eran 12km de kayak, aunque previamente había una novedad "stand paddle", que es remar de pie en una tabla como los jueces del Ironman de Hawaii. A Luis Ángel le toco con el viento en contra y casi no llega, hubo un momento qiue iba para atrás y cuando cayó al agua pensé que teníamos que ir a buscarle a la otra orilla. Pero el tío le echó lo que hay que echarle, se lo curró y al final llegó. Después la piragua, menuda tostada a remar, 12 km que nos costaron 2h 40'. Pasamos bastante frio sobre todo al bajar de la piragua a por las balizas, puesto que debido al oleaje que levantaba el viento, nos calamos enteros y al bajar a la orilla mojados nos quedábamos tiesos.




Despues de la piragua Luis Ángel y Patri escalaron una pared de rocódromo como si nada mientras yo les aseguraba. Luego una tirolina que hizo Luis Ángel, previa subida por una cosa parecida a una escalera con parkinson. Yo les aplaudí con las orejas.


A por los patines, vaya cera. Subida de 7 kilómetros al puerto de Navafría por la carretera con los patines, salvo Luis que decidió hacerlo con los patines en la mochila. Impresionante Patricia que nos dejaba atrás como si nada. Con los bastones se asemeja un poco al esquí de fondo y yo pensé que no iba a tener problemas, pero a duras penas podía seguir el ritmo de mi compañera.
A mitad de puerto nos quitamos los patines y seguimos subiendo, toca un trekking de 14 km. No encontramos el camino que acortaba hasta la cima del puerto de Navafría donde estaba la primera baliza, así que seguimos por la carreta, mucha vuelta pero con la seguridad de que así no nos perdíamos. Una vez arriba, ya de noche cerrada, nos planteamos ir a por la siguiente baliza que estaba en otro pico mucho más alto. Decidimos ir a por ella. La cosa se empina mucho y los gemelos empiezan a quemar. La cosa se alarga y empieza a hacer frio. Llegamos a la cresta de la montaña y el aire frio empiez a pegar con fuerza. Patricia parece que lo tiene claro, conoce el terreno y empiezamos a perdela poco a poco. Al poco rato ya no le vemos ni la luz así que deducimos que ha decidido ir ella a por la baliza. Nos preocupamos un poco por que no la vemos y nos reprochamos habernos separa, algo que no debe de hacerse en la montaña y menos de noche. Al rato vemos una luz de vuelta, es Patricia que ya ha picado la baliza y viene como si nada.



Empieza la bajada, a mi se me hace más dura que la subida. Con mi lumbago, la agujetas y mis débiles tobillos que se doblan a cada paso, voy sufriendo. Por fin llegamos a la carretera de nuevo, descenmos un rato por ella y pasado un rato ya cansados de asfalto decidios arriegar y tirarnos por un camino. Por suerte acertamos y pronto vimos las luces del pueblo.

Vaya pana, son las 2 de la mañana, llevamos todas las.balizas recgoidas, pero nos queda una sección de nada menos que 46 km de BTT. Yo creo que no nos daba tiempo a terminarla porque el cierre de control era a la 7 de la mañana. No obstante yo voto por salir, Luis Ángel también, pero Patricia no quiere saber nada de la bici. Al final decidimos una solución intermedia que fue salir y coger las dos balizas más cercanas.



Así que cogemos el camino y enseguida llegamos al primer punto, que es el mismo por el que antes habíamos pasdo con la piragua. Allí hay un equipo dando vueltas y buscando la baliza. Pero al poco rato deciden irse diciendo que no estaba, que la organización la había quitado y que lo mismo les había pasado en el otro lado del lago con la otra baliza. Nos convencen, pero no obstante Patricia va a comprobarlo y tampoco la encuentra, con lo que nos volvemos para casa, confiando en que nos puntuaran las balizas a pesar de no haberlas encontrado.

Llegamos a las 4 de mañana y le contamos la película a la organización pero que nos dicen que las balizas si que estaban. Los del otro equipo se ponen como mulas a protestar y queda la cuestión pendiente para el día siguiente, cuando nos confirman que nadie las había quitado y que equipos que llegaron después de nosotros si las habían encontrado.  Esta cagadita nos hizo quedar detrás del otro equipo tripi, que era para nosotros una pequeña victoria. A la cama, mejor dicho al saco ¡pero que bien dormí¡



Despúes de un gran desayuno rememorando batallas del día anterior, nos vamos al pantano. Última sección de 6 km de kayak. Un paseo comparado con lo del día anterior y encima con buen tiempo. Lo mejor fue que ganaron la etapa nuestros compañeros del tripi Mauri y Oscar que iban Aventura. Me quedo con ganas de ver la cara de la gente cuando cruzaron la meta en primer lugar preguntandose ¿éstos de dónde han salido?.

En suma, prueba superada. Conseguimos aquello que nos parecía imposible cuando empezamos a hacer raids: 18 horas consecutivas y con cuerpo al día siguiente para hacer la sección de kayak.

domingo, 25 de septiembre de 2011

TRIATLON DE VALBUENA, repito tercer puesto.

Pues si, repito el tercer puesto que conseguí el año pasado y con sorpresa ya que ha ganado Zancajo que nos ha pegado una pasada corriendo a la que no he hecho ni amago, ya que bastante tenía con lo mio.

Las pocas diferencias en la natación -muy corta- y la ausencia de un buen ciclista delante en nuestro grupo, han propiciado que ganará alguien con quien no contaba en los pronósticos, debido a su menor nivel de natación.

Y es que a pesar de que los 5 que íbamos delante -después de coger a Marco al final de la primera vuelta-, nos coordinábamos bien y pasábamos al relevo más o menos ordenadamente, el ritmo no era demasiado bueno, con lo que no solo no hicimos hueco con el grupo perseguidor sino que nos recortaron algo y según algún testimonio posterior me dicen que llegaron a estar a solo 100 metros nuestro, pero que iban muy desordenados y peleados con lo que al final volvimos a hacer hueco, a pesar de que nos triplicaban en número.

Así las cosas nos plantamos en la T2 con 30 ó 40 segundos, por tanto había que correr bien porque sino los galgos me iban a pasar por encima. Me pego a Pedro Hervás de salida, pero ha arrancado muy fuerte y enseguida me revienta. Decido coger mi ritmo y esperar acontecimientos.

En el punto de giro veo a Luis Ángel muy cerca, y a Zancajo detrás pero con una zancada que asusta. Ya se han comido a Marco y a Félix que venían con nosotros en bici y ahora vienen a por mi. Pronto acontece que me coge el desconocido de nuestro grupo de bici, un triatleta del SVC seguridad. Me pongo a su ritmo y aguanto bien, hasta el punto que terminando la primera vuelta le descuelgo a la vez que me pasa Zancajo al que no le sigo ni con la mirada, ya que es otro nivel de carrera.

El de SVC me vuelve a coger y me pongo otra vez a rueda. Llegamos al punto de giro y veo que mantenemos la distancia con Luis Ángel, así que pienso que los deberes los tengo hechos y ya solo falta pelear el podium.




Voy justito pero con ganas y dispuesto a sufrir. Mi rival incrementa el ritmo, le sigo pero resoplando. Llega la cuesta de subida al pueblo y arriba me mete 5 ó 6 metros. Quedan 200 metros a meta y mantengo los 5 metros con lo que me preparo para el sprint. Tengo mucha confianza así que aprieto a tope, tan fuerte que dejo tirado a mi rival que me mira asustado según le paso, pensando que de donde había salido si ya me había dejado atrás antes, tal y como me reconoció en meta.

Así que acabo tercero, curiosamente el mismo puesto del que salí del agua, tras una lucha infernal en el rio, donde fui de menos a más y recuperando bastante al final, una vez que deje de recibir golpes.


Podium de Veteranos 1

lunes, 19 de septiembre de 2011

TRIATLON DE GRIJOTA, "Por 5 segundos"


Por 5 segundos no llegue a la cabeza de carrera. En la decisiva T1 ésta vez fallé. Sabía que tenía que salir del agua con Javier García para coger su rueda y que me llevara hasta delante. Así fue salí justo delante de él, pero en la cuesta de salida ya me pasó como un rayo, así que entre eso, la confusión al entrar en la T1 y la media vuelta que tuve que dar, más el atasque habitual de neopreno, me separaron de él 15 metros al salir con la bici que fui incapaz de recuperarle ya que es un gran ciclista.
Así las cosas, me quedé solo en la bici ya que con el tirón descolgué a los que venían detrás de mi. Tan solo, que veía como Javier García llegaba al grupo de delante y los de detrás mio esperaban a los de atrás. Como castigo a la cagadita me puse de penitencia hacer toda la bici solo y lo conseguí aunque me recortaron por detrás bastante, llegue con 25'' de ventaja que me vinieron muy bien en la carrera a pie. Un pequeño logro personal conseguido, hacer la bici en solitario sin que me cojan y además descolgando a 3 triatletas que fui cogiendo, entre ellos a Oscar de Nicolás que este año me había ganado siempre, sin ir más lejos el jueves pasado en el Sertri. Se ve que no ha recuperado bien, y es que los 15 años de edad a veces no son una ventaja.




Empiezo a correr si mis temidos gases y que tanto me asfixiaron el jueves en el Sertri. Pongo una marcheta y a esperar a que vengan por detrás. Enseguida me pasa Ferreras. Ni le saludo, no es mi guerra. Pasa uno de Zamora. Muy fuerte también para mi. Al empezar la segunda vuelta llega Luis Ángel. Me pongo con él y el corazón empieza a subir pulsaciones. Pronto llega otro triatleta de Palencia y se pone a tirar, con lo que el ritmo sube todavía más. Apenas quedan 2 km por lo que hay que aguantar. Así las cosas llegamos al final y quedando 300 metros Luis Ángel da un tirón. Le aguantamos los dos, y de repente empieza a hacer signos con los brazos de que ya no puede más. Pico el anzuelo y arranco, Luis Ángel se queda clavado pero el de Palencia sigue y quedando 100 metros cambia el ritmo. En ese momento me quedo tan contento pensando que he ganado a Luis, pero luego, analizando la carrera, si hubiera esperado un poco a arrancar hubiera tenido oportunidad de ganar a los dos. Tercer sprint cosecutivo que quedo en el puesto 13º, no se si es buena o mala suerte.
Primer puesto en Veteranos 1



sábado, 17 de septiembre de 2011

SERTRI VALLADOLID


La caravana de triatlones populares llegó a Valladolid, buena iniciativa para popularizar el triatlón. Un poco cara la inscripción, pero es que parece ser que sino tienes pasta el triatlón no es lo tuyo.

Como puntuaba para el ranking y era en casa, allí que me voy a correr un supersprint. Las distancias iniciales de 600/16/4, fueron el la práctica 700/14/2,5. Había otras mucho más cortas, como el doble supersprint donde debuto Marta, razón por la cual casi me tengo que tirar al agua sin neopreno al entretenerme con su carrera. Al final un pequeño favor al Juez árbitro para que me esperara y al agua.

Con el estrés no me da tiempo a colocarme bien y salgo mal. Sin embargo remonto y me pongo a pies de Félix Sanz quien lleva buen ritmo, pero al coger la bici vemos que se nos han ido por delante Oscar de Nicolás -normal porque nada más- y Pedro Hervás, que también nada bien pero que suele salir con nosotros. De Marco ya ni hablo porque es otro nivel nadando.


Imposible cogerles en bici a pesar de que Félix y yo nos entendemos, no solo no les cogemos sino que nos meten más tiempo. No obstante seguimos tirando para evitar galgos por detrás.
  
La carrera a pie, mucho más corta de lo previsto, y mis gases, me impiden coger a Marco -como en otras ocasiones-. Oscar gana a Pedro y yo a Félix, con Marco entre medias de las dos parejas, así que cuarto puesto y unos buenos puntos para el ranking de Castilla y León.

Debut y retirada de Marta el mismo día, según sus propias palabras.









viernes, 16 de septiembre de 2011

TRIATLÓN DE ABEJAR, Campeonato de Castilla y León de media distancia.


Vuelvo a la media distancia sin haberlo preparado y tras un verano dedicado a los sprines.Con muy buen resultado en cuanto a mi respuesta física, pero con un desenlace sorprendente.

La carrera en realidad era un clasificatorio para el Campeonato de España de Media y Larga distancia, por lo que el nivel era mucho más alto que en un campeonato de Castilla y León, si bien la participación era baja. Me apunté en élite con objeto de ayudar al equipo a sumar puntos y lo cierto es que no desentoné demasiado.

Finalmente no se subió la Laguna Negra con lo que el recorrido no era el infierno inicial, pero aún así había dos importantes cuestas que subir, con lo que me decidí por no llevar la cabra y darle una oportunidad a mi nueva wilier "gran turismo", una clásica tuneada con un buen acople y ruedas de perfil. Es decir, un híbrido para un recorrido donde había de todo, y que una vez visto el resultado, puedo decir que acerté con la elección.

Salida tempranera, a las 8h, mucho frio y dudas sobre elección de ropa. Noche cerrada en boxes, lo que me recuerda mis Ironmanes. Amanece y al agua. Sólo somos 25 en élite así que no hay porque temer peleas. Salgo bien colocado pero enseguida veo un grupo que se destaca y al que no puedo seguir el ritmo, así que decido mirar para atrás, no pienso tirar porque la jornada es muy larga. Doy paso y me coloco a pies, voy muy cómodo, tal vez demasiado pero por una vez no pasa nada.

Salimos a tierra en la primera vuelta y veo que encabezamos un gran grupo, asi que estoy seguro que Bermejo y Rubén vienen conmigo. Otra vuelta fácil y a tierra. Efectivamente en la T1 nos saludamos todos los Molpesas, salgo el primero, a pesar de que el neopreno se me atasca y que tengo que parar a ponerme el dorsal que se me olvidaba, suerte que lo tenía colgado en la bici.

No fue así con los calcetines, que al poco de salir me di cuenta que me los había dejado en la T1, ¡horror¡, y no tengo otros en la T2, ¡la cosa se complica¡. Todas las carreras de larga distancia (ahora también las de media) son una continua superación de adversidades, pero esto era demasiado. Pensar en los 21 km a pie sin calcetines me desmoralizaba, pero poco a poco conseguí olvidarme al encontrarme muy bien en la bici.

Tanto que a Bermejo le costó mucho cogerme, por lo menos 10 km. Al llegar a mi me propuse seguirle, algo que nunca había conseguido, es más siempre me había metido en torno a los 10 minutos, pero ésta vez no fue así, hice toda la bici con él y además sin excesivos esfuerzos, salvo los últimos 5 km donde su cabra era mucho más efectiva que mi híbrida.



Sobre el km 60 me adelanta una oficial se pone al lado de Bermejo que iba delante mio, le dice algo, veo que discuten con el consiguiente parón de ambos, por lo que decido adelantarles. De repente la oficial se pone a mi altura y me dice que tengo tarjeta amarilla por invadir el carril contrario. Alucino porque estaba tratado de adelantarles y no había otra manera que invadir el supuesto carril contrario, ya que estábamos en una pista forestal de no más de 4 metros de ancho. No obstante no le di mucha importancia, ya que una tarjeta amarilla no deja de ser una advertencia y como estábamos ya terminando la bici, pensé que con tener un poco más de cuidado en lo poco que faltaba era suficiente.

Llegamos a la T2, salgo delante de Bermejo pero me toca volver a dejar el chaleco. Me encuentro bien, no obstante voy tranquilo sin forzar. A los 5 km ya me empiezan a doler los pies por las rozaduras. Pienso en bajarme las perneras y ponérmelas de calcetines, pero solo pensar en parar me revuelve las tripas, así que sigo para adelante.

Los kilómetros pasan y no sufro, solo sufren mis pies. Sobre el km 12 el dolor ya es tremendo. Me imagino que las ampollas ya se habrían transformado en heridas, pero no puedo parar soy un masoca. En la última vuelta aprieto lo que puedo, sobre todo a la bajada, los últimos 2,5 kms los hago a tope, disfrutando por un lado de lo bien que estaba acabando y por otro aguantándome el dolor de los pies .

Cruzo la meta y un metro después me quito las zapatillas. Mis pies aparecen llenos de sangre ante el ¡oh¡ del público. Directo a la cruz roja. Toca seguir sufriendo, vaya dolores con las curas. Hasta la doctora flipaba.

Cojeando me voy a ver a los jueces y a preguntarles por mi tarjeta amarilla. Ahora me tocaba flipar a mi. Me dicen que estoy descalificado y Bermejo también, que invadir el carril contrario es descalificación directa. Me quedo a cuadros, les explico que sólo me habían sacado una tarjeta amarilla, pero no quieren saber nada del tema.

Le digo que queremos recurrir. Me piden 100 euros y me dan un papel para escribir. Me siento en un pupitre a redactar, pero me echan de allí, me dicen que están trabajando y que salga fuera. Parece que me toca escribir en el suelo, pero el encargado de la instalación que me ve, me pasa a otra sala donde puedo escribir apoyado en una mesa, aunque sea de pie.

El folio que me han dado se me queda corto. Cuento que estabamos adelantando a otro triatleta con el quehay que dejar una separación de 1,5 metros, que la carretera era muy estrecha, que no estaban señalados los carriles, que estaba llena de baches y agujeros, que era imposible mantener una línea recta, que no había peligro porque era un tramo en el que no podían venir triatletas de frente ni vehículos ya que el tráfico estaba cerrado. Pero nada, desestiman el recurso y nos quedamos de piedra. A Bermejo le quitan el 8º puesto en la prueba, el Campeonato de Castilla y León absoluto y de Veteranos, a mi el subcampeonato de Veteranos, al club el Campeonato de Castilla y León y la victoria en la prueba con 188 euros de premio, que sumados a los 100 entregados hacen 288.

Vamos que nos ha salido redonda la prueba. De vuelta a casa en la furgoneta no dejamos de darle vuelta al tema y decidimos recurrir ante el Comité Español de Disciplina Deportiva. Ya tengo hecho el recurso, nada menos que 9 folios, pero es que ya aprovecho y les cuestiono todo el procedimiento sancionador, ya que además de todo lo anterior tengo que aguantar que el Juez árbitro me diga al notificarme la resolución del recurso que la sanción es firme.

¡Vamos¡, que se saltan toda la normativa de disciplina deportiva y el sistema jurisdiccional español. ¡Como sino hubiera tribunales deportivos y judicales que les pudan enmedar la plana a algo que ellos han decidido en 15 minutos¡

martes, 30 de agosto de 2011

TRIATLÓN DE PALENCIA: Idem.


Calcadadito este triatlón al de la semana pasada. Si en la entrada anterior me quejaba de que era la primera vez que me salía lo planificado, en ésta lo repito, ya que la carrera en lo que a mi actuación se refiere, fue calcada a la de Medina de Rioseco. Se repitió hasta el puesto final (13º), aunque ésta vez gané en Veteranos I.




Sin embargo en el agua la cosa estuvo más igualada ya que se nadó con neopreno ¡por una décima¡ (21,9º) y no hubo tantos golpes ó el neopreno me protegió de ellos. Una vez más la clave fue la T1 y la salida de la bici. Aunque el neopreno se resistió a salir, fue clave salir rápido de la T1 y cazar por delante. Junto con Pedro Hervás salimos a tope y enseguida cazamos a 3, al tiempo que descolgábamos a los que habían salido con nosotros. Seguimos fuerte y vamos cazando a más, pero ya no tiramos nosotros, hay un triatleta que no deja organizarnos y se empeña en tirar él, bajo el pretexto de que los demás no queremos, ¡pero si le estamos diciendo que deje pasar¡. Hasta alguno llegó a gritar ¡déjale¡, ¡vamos nostros¡. Aún así el rirmo es bueno. Por delate tenemos a Jesús Gomar y a otro triatleta (inalcanzabes), y a otro mini-grupo de tres.


Llega la cuesta y yo todavía no me he recuperado del sofocón de la caza. Pro sorprendentemente la subo muy bien e incluso se me queda corta. Una vez arriba, llegando al punto de giro nos pillán los cracks (Ferreras y Rubén Barrio), vaya bici que tuvieron que hacer ya que nosotros no paramos.

En la bajada la máquina ya funciona, vamos unos 10 y pasando todos a relevos, con lo que llegando a la T2 pillamos a los 3 que llevamos delante. Me preparo para entrar primero del grupo, pero el triatleta que solo quiere tirar él no me deja pasar, me pongo detrás de él y veo que no lleva los pies fuera de las zapatillas, lo que me mosquea. Efectivamente a llegar se lia, frena en seco y me cierra por la derecha no dejandome pasar al box, pasando todos los demás por la izquierda.

De la carrera a pie mejor no hablar, voy muy mal, ahogado, despacio y encima sufriendo. Por suerte es corta (4,2km), pero aún así me pilla viniendo del siguiente grupo de bici Gonzalo Arranz quedando 200 metros. Me pasa a tope, le sigó 100 metros a ver si es un farol pero no cede, así que desistó.

Está claro que he tocado fondo corriendo, así que ahora me quedan 15 días hasta el triatlón de Abejar para ponerme a tono. Poco tiempo, pero ya me sirve para cabiar el chip y empezar a preparar la tercera parte de ésta cargada temporada con el objetivo del Ironman de Cozumel

sábado, 20 de agosto de 2011

TRIATLÓN MEDINA DE RIOSECO: ¡Por fin¡



Por fin el planteamiento previo y teórico de mi carrera se lleva a la práctica. Toda la segunda parte de la temporada metiéndome me caña con la natación para tratar de salir delante en los triatlones cortos y enganchar en el grupo delantero con objeto de llegar a la T2 con los primeros y luego ya con el deber cumplido, correr lo menos mal posible. Esto es lo que he entrenado y por fin me ha salido, por primera vez éste año, aunque por los pelos.

Batalla campal en el agua, golpes por todas partes y especialmente en el tobillo, algo que nunca me había ocurrido. Después de la guerra inicial, nadé hasta el final en paralelo con otro triatleta, pero tan pegados que nos ibamos dando patadas continuas con el consiguiente dolor en mis huesudos pies que aguantaba a duras penas.

Aprieto fuerte al final porque veo que el de delante me lleva 4 ó 5 metros y pienso que de salir con él depende el estar delante. Hago la T1 al sprint y consigo salir con la bici justo a 2 metros de otros dos triatletas, engancho y a su vez, éstos enganchan con otros 5 que iban delante, así que misión cumplida en el momento más importante de la carrera.

Pero a continuación toca no perder lo ganado. Voy con el corazón fuera tratando de recuperar el esfuerzo a rueda. Pero pronto hay otra aceleración que me pone a prueba. La supero y además descolgamos a cuatro. Nos quedamos otros 4, que nos entendemos bastante bien pasando al relevo organizadamente, hasta el punto que vamos recortando a los tres de delante que deben de ir a la gresca porque pronto cogemos a uno que se había descolgado y más adelante a otro.

Ya sólo aguanta uno delante al que cada vez vemos más cerca. Sin embargo en el cruce compruebo que por detrás también vienen cerca, por lo que hay que seguir a tope. Al final llegamos 5 en grupo y uno por delante que nos saca unos 20 segundos. Aprovchando la cuesta de llegada, me preparo para entrar el primero de grupo en la T2, y lo consigo, marcando el tercer mejor tiempo en bici después de los "cracks" de Ruben Barrio y Ferreras.

Misión cumplida, a correr. Como es natural me pasan todos los que venían conmigo y algunos que no, como los antes nombrados que vienen a la par y me pasan uno por cada lado. No tengo nivel para correr con los de delante ya que los 15 primeros corrieron como mínimo en 1 minuto menos que yo, pero que me quiten "lo bailao". La carrera a pie se me hace muy larga y me pasan unos cuantos más. Acabo el 13º muy contento, sobre todo porque fui capaz de llevar la teoría a la práctica.

Como anécdota os cuento que quien ganó la carrera (Alberto Bravo) venía en mi grupo de bici y en uno de los apretones iba yo el último, detrás de él, cuando veo que empieza a dejar hueco con los de delante, 2 metros, 3 metros, 4 metros... El tío mira para atrás con cara de no poder más y "sorpresa", sólo estoy yo. Pego el acelerón de la muerte y engancho, pero él también a mi rueda. En fin que visto el desenlace final, el incidente que le pudo costar la carrera, si yo también hubiera mirado para atrás :-) ¡Como me gustan las carreras tácticas¡