miércoles, 12 de mayo de 2010

PREVIA IRONCAT


Estoy con la típica depresión preironman que me genera multitud dudas respecto a la carrera. Hay demasiado tiempo para pensar cuando no se entrena, es lo que tiene el descanso. Es una situación incómoda, pero lucho contra ello pensando que en mis 7 Ironmanes anteriores me he sorprendido a mi mismo consiguiendo resultados muy superiores a los previstos.

Para el día de la carrera y a la hora de la bici las previsiones dan un viento casi lanzaroteño (43 km/h), con lo que ya me voy quitando la idea de mejorar mi marca de 9h 57'. Así que centraré la carrera en mejorar mi puesto de hace dos años (20º) y el tiempo de la maratón en la que espero estar cerca de 3h 30'. El año pasado no pude salír a ese ritmo en Lanzarote a pesar de que me lo había propuesto, pero el tramo previo de bicicleta bajando de 6 horas me lo impidió. En Barcelona aguanté "solo" 11 km a ese ritmo, así que esta vez espero llegar al menos hasta la media maratón. Luego tocará sufrir pero si acabo en 3h 35' la maratón me daré por satisfecho.

Para ello me he preparado desde octubre del año pasado, centrandome en la carrera a pie y dejando de lado el agua y la bici. El viernes pasado hice mi último entrenamiento a pie exigente con el test de 2x6000 rec90'. No conseguí hacerlo en los tiempos marcados para bajar de 3 horas en maratón. La primera serie bien a 4'9'' el km y la segunda a 3'53'', 10 segundos más de lo que tenía que hacer. Era la segunda vez que en todo el plan de entrenamiento que no conseguía llegar al ritmo exigido. Así que considerando que estoy para hacer 3h 5' en maratón más o menos, la teoría dice que hay que sumar 30' en un Ironman, así que espero poder hacer 3h 35', que sería mejorar mi tiempo en 8'.

Bien pensado es un poco ruinoso, con la soba que me he metido corriendo recortar "sólo" 8 minutos parece escaso bagage, pero creo que estoy ya muy cerca de mi límite y mejorar a partir de ahora va a ser muy difícil, y además exige un volumen de entrenamiento al que no puedo llegar, así que... (no sigo porque estoy con pensamientos de estos depresivos toda la semana).

En natación si que estoy muy bien, si está bien medido supongo que bajar "por fin" de 1 hora no debería ser muy díficil. Pero si mejorar 8 minutos corriendo es poco, 2' nadando parece nada en el tiempo final del Ironman.

De mis sensaciones en bici mejor no hablar, aunque las pocas veces que he salido con alguien me he visto bien, lo cierto es que me subo a mi cabra y me encuentro raro, extraño. Tal vez si el Ironman fuera en rodillo me encontraría más cómodo, pero bueno, parece que con el invierno que hemos tenido ésta sensación no es solo mía y todo el mundo anda escaso de kilómetros.

En fin, me voy a tomar el antidepresivo...

jueves, 6 de mayo de 2010

RAID PELAYO PICOS DE EUROPA


Desde que hice mi primer raid, me quedó claro que me gustaba más que el triatlón. Pero la complejidad y dificultad que supone hacer este deporte me devuelven al triatlón cada vez que hago un raid.

Aparte de dominar la orientación, que es lo principal sino quieres dar vueltas por la montaña sin ton ni son, los raids requieren una lógistica impresionante. Los equipos necesitan ser de tres componentes y una asistencia. Ponerse de acuerdo tres personas para hacer un raid es difícil, pero se logra, ahora, encontrar a otra que quiera pasarse un fin de semana colocando bicicletas, ropas y demás trastos en una furgoneta ya es mucho más complicado. Otra dificultad para mi -y mi familia- es que requiere todo el fin de semana completo, mientras que el triatlón puede solucionarse con media jornada. Por último, la dureza de algunos raids dificulta encontrar compañeros para las pruebas más exigentes, de hecho yo todavía no he hecho ninguno de la liga española de raids en élite, porque mi tripicompañeros me dicen que si estoy chinado.

En este raid (que no era de la liga) competimos en élite, pero resultó ser menos duro que uno de aventura de la liga (de los tres miembros del equipo uno puede descansar y el recorrido es menos exigente). Eso no quita lo bien que estuvo y que me recordara mi ilusión de ser raider antes que triatleta.

Las previsones de lluvía auguraban un fin de semana muy perro, pero sorprendentemente en carrera no nos cayo ni una gota. Empezamos con una sección de patinaje en la que me toco empujar a Francis, ya que justo le iba para mantenerse en pie (prometió aprender para el próximo). Sobre la marcha, como casi todo, decidimos que no hiciera nada más que mantener el equilibrio, tal y como se puede ver en la imagen. Solucionamos la papeleta con una sola minicaida, aunque empezamos ya de los últimos, posiciones que mantendriamos hasta el final a pesar de nuestros esfuerzos.


Despues venía una sección de bici que solucionamos en dos horas y media, y sin perdernos mucho gracias a mis dos compañeros Francis y Gonzalo que contralan de orientación mucho más que yo. Acostumbrado a etapas de más de 4 horas, se me hizo muy llevadero, salvo un tramo pestoso lleno de baches, ramas, raices, piedras... Lamentar una caída de Gonzalo en una curva mojada, se quedó en el susto pero se llevo buena chufa con golpe en la cabeza incluido que libró el casco de males mayores.

Siguió una sección de trekking, en la que hubo un tramo de ascenso precioso por una gruta en la que valía la pena haber ido más despacio para disfrutarla más. También hubo que entrar en una cueva, que fue un poco chorradilla, ya que era más bien un tunel lleno de barro, donde Francis no dejaba de darse cabezazos. La zona más difícil de ascenso fue suspendida por la niebla, así que tampoco fue nada del otro mundo en cuanto a dureza. La orientación tampoco fue excesivamente difícil.


Luego vino un tramo de orientación específica, donde sí que dimos alguna que otra vuelta, especialmente cuando Gonzalo perdió el mapa y tuvimos que volver para atrás. A la llegada de esta sección vimos salir a los dos equipos con los que habíamos coincidido hasta el momento en carrera, así que ya dimos por imposible remontar alguna posición.


A continuación otra sección de bici con un tramo de escalada por una pared en el que Francis dio el do de pecho subiendo un tramo que no era precisamente fácil. También tuvo una salida de pista en toda regla, por conducir mirando el mapa. Por suerte quedo en un susto pero con rotura del portamapas de la bici, lo que todavía nos hacía ir más lentos. Finalizamos con el descenso del sella en canoa que estuvo más entretenido que en otros raids donde los tramos de remo siempre me han parecido bastante aburridos. Aquí la corriente a favor, los trámos de "rápidos" y el entorno lo hicieron más ameno, pero remas sigue siendo lo que menos me gusta. Finalizaba la sección con un salto desde un puente al río de unos 9 metros que me recordo a mi tiempos de barranquista y donde el amigo Pedro Mena hizo el salgo-entro dos veces, bajando finalmente rapelando.



El domingo una sección distinta, que se podía hacer en bici ó a pie, donde recoger todas las balizas era imposible y haber que hacer un estrategia previa para recoger las que más compensaban en relación puntos-distancia y en un tiempo de 3 horas. Elegimos salir en bici, como todos los equipos, e ir a la zona que debía ser más difícil y donde más puntos daban las balizas. No se nos dió mal -quitando los problemas mecánicos de Gonzalo que le volvieron a llevar al suelo-, pero al final, una vez en Cangas de Onis, nos liamos bastante y no cogimos muchas balizas de las supuestamente fáciles. No teníamos claro si ir en bici ó a pie, de hecho hicimos un amago de dejar la bici atada a una valla y después de cambiarnos a las zapatillas de correr, salimos con ellas en la bici. La llegada fue a las 11,59h, apurando hasta el final, aunque hubo por lo menos 3 equipos que llegaron en el minuto siguiente, todavía en tiempo.

Al final una entrega de premios bastante amena, en un restaurante muy guapo, con sidras previas y agape en condiciones. Desde los estupendos ventanales que tenía vimos una tromba de agua que si nos pilla en carrera... El tripi A fuimos batidos por el B, debido a la compensación del 7% en el tiempo por Patricia y porque lo hicieron muy bien. Creo que al final dejamos por atrás a 3 ó 4 equipos por lo que al menos salvamos la honrilla.




domingo, 25 de abril de 2010

Se acerca el Ironman

Mucho tiempo sin escribir. Una temporada dura de entrenamientos y trabajo que no me dejan hueco para ello. De repente el hueco y la inspiración para contar cosas aparecen. Hoy estoy de guardia en el despacho esperando que me llamen o que no me llamen (no lo sé) y como de trabajar los domingos ya me retiré, navegando por la red me han conmovido los pensamientos de Jaime Martínez de Luarca en su blog http://www.triluarca.es/2010/04/08/%c2%a1te-clasificas-seguro/ que copio y pego, y que siempre revolotean por mi mente antes de un IM, para el que ya sólo me quedan 20 días.

"... el IM es mucho más que 3800-180-42. El IM son 6 meses de sacrificios y alegrías, de rascar entrenamientos para ganar un PUTO MINUTO, de llegar a casa con los pies congelados, de sonreir a 180 pulsaciones subiendo Morcuera, de comer 3 platos de spaguetis uno detrás de otro sin pensar en otra cosa que alimentarte con la mirada perdida en la pared, en abrazar a un ser querido en la línea de meta, en dejar un entrenamiento a medias porque hay cosas más importantes, en lesionarse y esperar recuperarse a tiempo, en ver amanecer mientras se da el bocinazo de salida, en estar con cara de tonto en el despacho viendo la medalla de Finisher…."

Yo añado, ¿vale la pena?.

Respuesta: Incomprensiblemente, SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII.


Foto: IM Lanzarote 2005, después de pasarlas canutas pero con la medalla en el bolsillo. ¿vale la pena o no?.

martes, 9 de marzo de 2010

Duatlón Cros de Medina de Rioseco


Para completar dos semanas de cera entrenando, me presento en Medina pensando que me iba a arrastrar, pero lo cierto es que no me encontré mal, especialmente en bici donde creo que estuve bastante fuerte, a pesar de los pocos kilómetros que la metereología permite entrenar este invierno.

De salida veo que hoy no era el día más adecuado para correr, ya que a todos con los que normalmente me emparejo les voy viendo el trasero, al menos tengo 40 tíos delante, pero no me preocupo ya que no es, ni mi terreno, ni mi distancia. Pienso que es un entrenamiento más, voy a mi ritmo e incluso recupero alguna posición en la tercera vuelta, si bien también oigo bastantes coces y resoplos por detrás.

De la T1 salgo como un rayo dispuesto a remontar, pasó a 5 ó 6 de salida, de los que ninguno de ellos me coje la rueda. A lo lejos, a unos 250 metros, veo que se ha formado un grupo donde predomina el color rosa del tripi. Antes de llegar al tramo de tierra ya les he cogido. Recupero un poco detrás de Guillermo que va tirando a buen ritmo, también va Fernando Perro al que gané al esprint el año pasado y otro tripi Roberto García que también tiró del grupo más adelante.

Pasados los primeros barros, entramos en el camino del canal y como vamos pillando gente y veo que vamos siendo muchos, la mayoría de gorra en el grupo, me pongo a tirar fuerte con ánimo de empezar a descolgar a alguno y al llegar a las curvas del final me voy solo. A la salida del pueblo veo que viene la gente muy escalonada. Los primeros son Guillermo y Roberto a los que espero un poco para no tener que seguir remontando solo y una vez que cogen rueda sigo tirando muy fuerte para que no enganchen los de atrás. Buena táctica, ya que no engancha nadie más y al poco pasa Roberto y hace un buen cacho tirando. Después de los segundos barros pillamos a un bombero (aunque iba de amarillo) que debía de ir descansado porque luego tiraba como un cosaco especialmente en el tramo de barro.
Finalizando la segunda vuelta vuelvo a entrar fuerte en las curvas y nos vamos un poco el bombero y yo. En la minicuesta previa al tramo de tierra tiro a tope y se quedan los de rosa que quedaban. Me compenetro muy bien con mi compañero, en el tramo de barro tira él, que tiene una técnica exquisita, llegando incluso a descolgarme. Sufro para volver a cogerle la rueda y en el tramo del canal tiro yo. Aquí pillamos primero a Gonzalo y después a Saúl que van clavados y no nos cogen ni la rueda, cosa que si que hace Raúl Zancajo que llega con nosotros al box y otro que iba de negro. Calculo que pasaría a unos 20 tíos en bici, lo cual está muy bien, pero me dice que hay que darle más a la zapatilla de running.

Entro el 1º de mi grupo en la T2 (el 15% de la general) y salgo el 3º (pequeña cagadita). Al correr, sorprendentemente no acuso nada la bici y tengo las piernas superligeras, y es que creo que va a ser mejor tirar que ir a rueda, porque si tiras es que vas bien y si vas a rueda es porque no puedes tirar y vas mal, y eso luego se nota corriendo. Así que corro muy bien, pasó al bombero que me había sacado bastante en el primer segmento y me pasa Zancajo, del que a pesar de estar a años luz corriendo le mantengo a 15 metros aunque sin poder recuperarle nada.
Al final entré el 17º en meta, armado de barro hasta los dientes y bastante entero. Un buen puesto para mi, yo creo que el mejor hasta la fecha, aunque viendo la gente que quedó por delante de mi y a la que gané en Cuellar, parece que podía haberlo hecho un poco mejor. También estuvo Luna corriendo que llego la primera de las prebenjaminas, hundiendo al padre en la miseria.






martes, 16 de febrero de 2010

Duatlón Cros de Cuellar


Con un frio tremendo se celebró la tercera edición del duatlón Cros de Cuellar al que nunca había ido. Fue más cros la carrera a pié que la bici, con un circuito muy curvado con subidas y bajadas, escaleras y zonas muy húmedas que no permitían agarrarse bien al suelo. La bicicleta sin embargo fue en un camino muy ancho donde la mayor dificultad fue el frío y un fuerte viento helado.

La frase más oida despúes de la prueba fue: "no he pasado más frio en mi vida", sin embargo yo les contestaba: "pues yo no he pasado más miedo en la vida". Y es que en el circuito de bici había dos cuestas que se repetían dos veces, es decir 4 cuestas con su correspondientes bajadas donde no he pasado más miedo en la vida.

En la primera carrera a pie iba controlando a los que conocía de delante para coger un buen grupo de bici, así que me tocó apretar bastante para entrar con Ramón Gregoría y Saúl Blanco, un poco más adelante iba Jacobo que no debío hacer una buena transición ya que salímos con él en la bici. Así las cosas salimos pitando y cuando me quiero dar cuenta a Saúl ya no lo veo y vamos a 45-50 km/h (viento a favor), tirando Ramón y Jacobo como si hubieran hecho la carrera de paseo. Yo bastante tenía con seguir la rueda. En el primer repechín se queda Jacobo, Ramón va cogiendo gente y hacemos la primera subida en grupo bien protegidos ya que es cuando más pega el aire de cara, en las subidas, lo cual incrementaba su dificultad.

Con el viento que hacía era imprescindible no perder rueda, porque a poco que te quedases adios grupo. así que en las bajadas había que arriesgar para intentar seguir a Ramón que en las bajadas parecía un torpedo descontrolado. En la primera de ellas se fue al pasto "a lo Amstrong", consiguiendo volver al camino sin perder la vertical, con lo que con ese fallo y jugándome mi integridad conseguí no perderle rueda. Al final de la segunda había una curva, allí el amigo Ramón tuvo que pegar tal frenazo que puso la bici de culo levantado y así pude seguir su estela. En la tercera ya era repetida, con lo que ya la conocía y se me fue unos 100 metros que conseguí remontar con un esfuerzo que luego me pasaría factura. En la cuarta igual, solo que ya no pude contactar y me quedé solito y fundido, metiéndome el grupo en el que iba 2 minutos en los últimos 4 km.

Encima a 50 metros de la meta pego una voltereta con la bici en un tramo de 2 metros de bajada con hierba, que me dejó doblado y con una subida de los gemelos de la pierna izquierda que todavía me duele 2 días despues, además del hombro que lo tengo muy dolorido. El caso es que entre el frio, la cera que me había dado y el miedo que había pasado, ya no controloba mucho y debí de entrar cruzado en esa bajadita, resbalándome la rueda delantera.

La segunda carrera a pie la di como pude, controlando si venía alguien por detrás y a casi 4'45'' el km, teniendo que esprintar al final para que no me pillara Roberto Acebes. Al final puesto 24 absoluto y 4º de veteranos 1.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Carrera popular "Don Bosco"


Siguiendo con mi nueva política de apoyar las carreras donde se fomenta el deporte y no el bolsillo de los organizadores, me apunté a la tradicional carrera de Don Bosco donde por el módico precio de cero euros corrí 9.450 metros por un circuito urbano en el barrio de pajarillos de Valladolid con unas buenas cuestas.

El bolsillo del deportista no sufre en ésta carrera a pesar de haber una buena organización, trofeos para todas las categorias, bolsa de avituallamiento en meta y un sorteo interminable de regalos entre los que destacaron 4 jamones y una bicicleta.


Deportivamente estuve a punto de bajar de la mítica barrera para mi de los 4'/km. Mi GPS marco 4'1'', a pesar de haberme metido antes de la carrera 30' de contrareloj y el día anterior una jupa de 111 km en bici más 6 km de carrera.


Por lo tanto confirme mi buen estado de forma corriendo, fruto de la cera que le estoy dando a las zapatillas este invierno y de la base que cogí en otoño con la maratón de Zaragoza. Eso si la bici y el gorro de nadar me dicen que quieren salir más del armario.






jueves, 4 de febrero de 2010

Reinosa: "El Triatlón de Invierno"


Mucho tiempo llevaba oyendo hablar del triatón de blanco de Reinosa, unos de los más antiguos de España y que lleva celebrándose desde los años 80. Así que mientras yo veía la bola de cristal algunos ya estaban dándole caña al cuerpo de esta forma tan original.
La experiencia se nota, Reinosa me ha demostrado que se puede hacer un triatlón sin que al triatleta se le haga rascarse el bolsillo hasta el fondo. Por 15 euros tuvimos mucho más que en la mayoría de la pruebas actuales donde ya prima el ánimo de lucro del organizador sobre el aspecto deportivo.
Reinosa fue una localidad volcada con la prueba, mucho público, bien ambientada con speaker que entrevistaba a los triatletas antes de empezar, una silla para cada triatleta en el box para cambiarse sentado, la T2 también sentados y a cubierto, avituallamientos en la carrera a pie, en el ciclismo y en el esquí, bolsa del triatleta muy consitente con productos varios de la tierra y forro polar incluido, duchas con calefacción y agua caliente (en el Campeonato de España de Ansó me fui a casa sin duchar por las duras condiciones que había que sufrir para hacerlo), piscina cubierta post prueba para recuperar...
Quiero destacar sobre todo las facilidades que se dan al triatleta para inscribirse pudiendo hacerlo con una simple llamada de teléfono incluso el mismo día de la prueba, así como la posibilidad de pagar al recoger al dorsal, demostrando una gran confianza en el triatleta y desmitificando las complicaciones que alegan algunas de los "grandes organizadores" para que eso se haya perdido.
En cuanto a lo climátológico, el día fue de perros, nevando desde el minuto uno, pero allí no se rajaba nadie, todo el mundo calentando sin problema alguno mientras yo me refugiaba del agua. Especialmente destacable eran los cilístas de los equipos de relevos que instalaron el rodillo en los boxes y allí se subieron sin importarles la que estaba cayendo (y eso que 5 metros había unos soportales estupendos). Así que allí estabamos, con nieve, todo el suelo encharcado -lo cual en la bici hizo que me calara hasta los calzones- y con una fuerte ventisca en la estación que impedía tener buena visibilidad, lo que me llevó a salirme varias veces del circuito de esquí.
En cuanto a lo deportivo repeteción de la jugada de Ansó, buena carrera a pie y bicicleta, pero esquiando bastante peor. Para empezar no había huella con lo que los del estilo clásico ibamos fatal, además no podía con los brazos, estaba sin fuerza y parecía que llevaba dos pesas en vez de bastones. Para colmo, además de pasarme patinores continuamente, de repente me pasa uno con clásico, lo que me confirmaba que no podía con aquello que Trillo "mandó" en el Congreso de los Diputados. En un arrebato competitivo intento seguirlo, estoy casi una vuelta entera detrás de él pensando atacarle en la bajada, ya que llevaba unos esquís el doble de anchos que los míos. Pero nada, en la bajada también controlaba más que yo y acabo por fundime, peridiéndolo de vista en la última vuelta.
Así que finalizada ésta nueva experiencia blanca espero repetirla al año que viene, mejorando mi nivel de esquí.